José
Carlos Giménez, gerente de Giménez:
Hace unos quince años, el número
de firmas que había en España
era muy reducido, tanto nacionales como internacionales.
La importación de muebles prácticamente
no existía, y hoy es normal trabajar
con alguna firma internacional. Entonces,
las posibilidades del cliente eran más
reducidas y, prácticamente sin venderle,
él compraba.
Hoy la tendencia de mercado pasa, además
de por la especialización en un tipo
de producto, por el asesoramiento del clienre
a la hora de realizar la compra. Este necesita
una orientación general de aquellos
aspectos que determinan la decoración,
más allá de una simple elección
de mobiliario.
También considero que es necesaria
la concentración de puntos de venta,
porque a la hora de comprar, el cliente visita
varias tiendas comparando el producto, lo
que da lugar a una guerra de precios, que
no es positiva para nadie. La reducción
de puntos de venta hace al producto más
selectivo y potencia su comercialización.
Para ello, la colaboración entre comercios
y fábricas debe ser muy estrecha y
divulgar dónde encontrar determinados
productos.
Alejandro Molina,
director comercial de Mobles Passe-Avant:
Nuestro planteamiento de distribución
se ha orientado a productos más diferenciados,
de manera que los podamos defender sin entrar
en las habituales "peleas" entre
comercios. Además, la oferta de establecimientos
se ha triplicado en los últimos diez
años, lo que nos ha llevado a buscar
más especialización. Creamos
vinculos con las firmas proveedoras, que se
plasman en un mayor conocimiento del producto,
una mayor formación del personal o
en un trato diferenciado por parte del fabricante.
En el futuro, considero que seguiremos en
ese camino, con tiendas muy especializadas
y ofreciendo a los clientes servicios y atenciones
que no puedan encontrar en otros comercios,
evitando la clásica guerra de precios.
El servicio personalizado, que engloba asesoramiento,
montaje, atención posventa, etc., es
fundamental, porque el cliente tiene a su
alcance infinidad de información y
un buen servicio supone confianza y fidelidad.
Modesto Gil, gerente
de dm'99 Mobiliario: Hoy en día,
la oferta comercial está muy masificada,
por lo que la única forma de desmarcarse
es ser muy especialista y potenciar la marca,
centrándose en determinadas firmas.
Entiendo que es importante que el diente conozca
las características del producto y
echo en falta un mayor apoyo de la administración
pública y de distintas instituciones.
Una problemática importante en los
comercios que devaluan el precio del producto
y, en ocasiones, el cliente no distingue la
calidad del mismo. Por ello, considero que
el sector necesita difundir la información
y hacer campanas publicitarias en medios masivos
en colaboración con las instituciones.
Por otra parte, es posible que, si el sector
de la vivienda cae, pueda haber una pequeña
crisis en la distribución de mobiliario
por la cantidad de tiendas abiertas en los
últimos años. Una de las soluciones
es potenciar el consumo y la renovación
del mobiliario, porque la calidad de vida
empieza en el propio hogar. En este sentido,
sería interesante promover un plan
"renove" para cambiar los hábitos
y hacer que el mobiliario se cambie antes,
como aspecto de bienestar.
Gaspar Garrigues,
gerente de la firma Mobles Passe-Avant: Antiguamente,
todos teníamos de todo; hoy, afortunadamente,
nos hemos especializado y, a mi juicio, existen
dos tipos de distribuciones:
las macrotiendas o franquicias que impugnan
mucho el precio del producto; y la tienda
especializada. Yo insistiría en la
idea de crear marca y una red de distribución
más acotada para cada fabricante. Hace
unos años, Passe-Avant tenía
unos 500 proveedores y, ahora, hemos centralizado
el negocio en unos 150 ó 180 fabricantes.
Somos más competitivos y nuestras ventas
han aumentado. La especialización en
nuestro caso ha implicado una mayor formación
de los trabajadores con el fin de dispensar
un servicio que nos diferencie de la competencia.
Además, hemos realizado una inversión
importante en el ámbito tecnológico
para promocionar más la venta del mueble.
J.C.G.: Para
promover acciones que potencien el consumo
del mueble, la clave está en el asociacionismo.
Frente a competidores fuertes, capaces de
generar potentes campañas publicitarias,
nosotros como asociación podemos orientar
el consumo al segmento del comercio tradicional.
La asociación Acomval, de la que soy
miembro, analiza también otras cuestiones
que afectan al sector, como la repercusión
del IVA en el mobiliario del 16%. Hace unos
años, encargamos un estudio que concluía
que no había ningún perjuicio
en impuestos si cambiaba esta circunstancia.
Podemos exigir cambios si colaboramos, no
si nos aislamos o nos vemos como competencia.
A.R.: Fomentar
la renovación de mobiliario creo que
es importante. Hay que transmitir al cliente
la calidad de vida que supone una casa bien
acondicionada, sin olvidar que todo aquello
que se usa, se deteriora y por tanto hay que
renovarlo.
E3: ¿Cómo
veis el futuro con la llegada a Valencia de
Ikea, la gran superficie comercial especializada?
A.R.: Existe
una venta impulsiva que es la que se llevará
Ikea, pero siempre permanecerá la venta
màs personal, donde el cliente busca
una orientación y un servicio posventa.
Considero que la tienda especializada tiene
todavía recorrido. Es cierto que hoy
la oferta está masificada y es difícil
que todos nos podamos mantener. Bajo mi punto
de vista, la atención al cliente y
el trato son fundamentales. Se trata de un
concepto de tienda donde el cliente se sienta
aconsejado por buenos profesionales.
A.M.: Es preciso
que el ciudadano tenga un mayor nivel cultural
y conocimiento del mueble. Está claro
que la propuesta de Ikea hará daño
al sector y cambiará los hábitos
y la cultura del mueble. Por ello, aunqne
como establecimiento lleves a cabo un esfuerzo
importante en cuanto a calidad, publicidad,
mantener una ex-posición atractiva
y dar un servicio integral, el precio es todavía
condicionante- En este sentido, cada vez más,
la tendencia de los distribuidores es recurrir
a otros mercados para encontrar exclusividades.
Y es que toda la vida han existido los sastres
y siguen existiendo; el que busca un traje
a medida, lo puede se-guir encontrando.
El problema que veo es que el cliente pasa
cada vez menos tiempo en casa, por nuestra
cultura, por nuestros hora-rios... Creamos
un nivel de vida que nos permite aparentar
en aspectos como el automóvil, la ropa...
y, sin embargo, dentro del hogar no se valora
el mobiliario. A mi juicio, Ikea acrecentará
más este tipo de problema.
M.G.: Otro
problema lo constituye el hecho de que el
mueble es lo último que entra en la
cadena de compra de una vivienda y, normalmente,
después de todo el gasto, el consumidor
es reacio a invertir en mobiliario.
E.3: ¿Cómo
valoráis vuestra relación con
los fabricantes?
G.G.:
Cada día exigen mayor fidelidad. El
hecho de que cada vez apuesten por menos distribuidores
es positivo para ambos; sin embargo, otros
industriales no reducen sus clientes y esta
filosofía es problemática en
el sector.
M.G.: Más
distribuidores acarrea guerra de precios y,
por tanto, depreciar el mueble. En cambio,
si el fabricante consigue crear marca, el
cliente la buscará en los únicos
puntos de venta en los que esté presente,
y es ahí donde debería existir
un pacto para marcar un precio mínimo
inamovible.
A.M.: Pienso
que muchos fabricantes no son conscientes
de la falta de sociedad que percibimos los
distribuidores de sus representantes. Si bien
otros optan ya por una distri-bución
bajo un único representante o delegado,
y a la hora de escoger su red comercial, llaman
a tu puerta si reconocen tu trayectoria y
valoran tu esfuerzo.
J.C.G.: En
mi caso, si un cliente de Madrid acude directamente
al establecimiento de Valencia, este podría
cerrar la operación y llevarse una
comisión de gestión, pero la
operación la remitiría directamente
a la zona del cliente. Este tipo de éticas
hay que empezar a exigirlas a los fabricantes,
bajo unas bases sólidas de negociación
porque los distribuidores de otras zonas tienen
la misma problemática, con lo que la
unión nos daría más fuerza.
Por otra parte, tampoco tendría que
tener las mismas condiciones aquel comerciante
que dedica 200 m2 a una exposición
que aquel que destina muy pocos, puesto que
la in-versión no es equiparable.
A.M.: Está
claro que los únicos perjudicados somos
nosotros mismos, porque al fa-bricante le
benefician todos los factores, ya que él
es el que acaba vendiendo.
J.C.G.: A
mi entender, el poder de venta lo tiene la
comercialización, no la producción,
porque el comercio puede orientar la venta
ofreciendo atención, mejoras, alternativas,
consejos,...
Salvador Martínez,
director de Economía 3: El que
tiene el poder en la cadena de valor no es
siempre el comercializador, porque el poder
de las marcas y sus atributos son factores
determinantes. Sin embargo, lo que ocurre
es que, en la industria del mueble, no existen
marcas de gran notoriedad nacional e internacional,
como sí ocurre en otros sectores de
consumo. Curiosamente, la única marca
con mayor implantación es la de un
distribuidor: Ikea.
G.G.: Pero
esto también es culpa del comercio,
que, durante muchísimo tiempo, ha tenido
e, incluso, hoy tiene los catálogos
tapados para que el cliente final no conozca
la marca del fabricante y busque otro distribuidor
para cerrar la operación. Y aunque
los fabricantes apuestan cada día más
por crear marca e imagen, vamos mucho más
retrasados con respecto a otros países.
A.R.: El problema
está en que el mueble no da imagen
exterior como otros bienes de consumo. Además,
en el mobiliario no existen elementos claramente
diferenciadores entre las marcas y, a veces,
es dificil distinguir composiciones similares.
I.C.G.: Hoy
por hoy, no hay conciencia de marca en cuanto
a firmas de muebles, pero sí en cuanto
a comercios distribuidores, si bien hablamos
de mercados locales.
E3: Desde la perspectiva
de clientes que acudís a ferias del
mueble, ¿cómo valoráis
sus servicios?
A.R.:
Personalmente, me gustaría que existieran
ferias especializadas para cada segmento de
mueble. Supongo que es complicado, pero la
concentración supone una masificación
que muchas veces llega a incomodar.
M.G.: Yo creo
que, en el sector, existe sobreaceleración,
las tendencias van demasiado rápido
y, a mi juicio, no existe una demanda que
justifique la presentación de novedades
cada año. Tampoco las tiendas podemos
soportar ese ritmo. Por eso considero excesivo
celebrar ferias anuales, lo ideal es cada
dos años.
Por otra parte, pienso que las ferias hoy
ya no aportan tanto a los fabricantes y, en
mi opinión, están pagando en
exceso el metro cuadrado, aun-que sí
es cierto que es una de las formas de crear
marca y hacerse visible.
G.G.: Para
mí, acudir a ferias cada dos años
sería lo ideal, pero entiendo que,
como existe tanta competencia entre los fabricantes,
los cambios de estilos, colores, chapas, etc.,
vayan tan rápidos. Sin embargo, para
una tienda es muy complicado tener que renovar
anualmente prácticamente toda la exposición.
A.R.: Yo tampoco
considero que la evolución de diseños
sea tan grande año tras año.
Hay unos años en los que las tendencias
se mantienen, y solo se justificarían
los cambios después de tres o cuatro
años. A mi juicio, tendría que
existir mayor cooperación entre proveedores
y distribuidores.
A.M.: En ferias
internacionales como la de Valencia, a una
tienda especializada como nosotros, solo nos
resulta interesante un 10% de la oferta. Asistír
a ferias supone visitar amigos y afianzar
relaciones porque, como distribuidor de un
fabricante, lo más normal es apostar
por sus nuevos productos.
Opino que cada vez hay más fabricantes
que se cuestionan acudir a ferias, muchos
consideran, ademàs, que estar presentes
implica dar ventaja a la competencia. Por
ello, se están imponiendo otras maneras
más exclusivas de presentar producto:
acudir a la propia empresa, "showroms"
fuera de feria, etc.
J.C.G.: Veo
muy interesante el papel de las ferias como
punto de encuentro. Es un contacto directo
con el fabricante y con otros distribuidores
con los que compartes problemáticas
e inquietudes. Es algo más que ver
novedades, supone un conoci-miento global
del mercado, de la competencia... Englobar
todo eso fuera de feria es muy difícil.
Eso sí, hay que ser más selectivo
sobre qué ferias visitar. |